jueves, 25 de noviembre de 2021

La Mar

El movimiento de hoy era hipnótico. Veías una ola y la seguías, como una sinfonía cuya melodía te cautiva, redefiniendo tu ser. 

Cuando acababa una, empezaba otra, separadas por pasadores. 

Las coletas organizaban todo, como si fueran la luna, como si su único objetivo fuese aquel de darle dirección a La Mar.

martes, 23 de noviembre de 2021

Profundidad roja

Está sentada en el suelo, enojada.

Voltea hacia abajo, agarra apio, zanahoria, o lo que sea que hay dentro del tupper

Sus ojos están rodeados por una sombra roja, profunda, que le brinda una cuarta dimensión a su mirada. En el pelo, plétora de pasadores. Parece altamar, lleno de olas, de movimiento perpetuo, de aquellas mareas reacias a cesar. 

-Empiezo a pasar lista -dice su maestra. Se levanta y entra, cansada.

lunes, 22 de noviembre de 2021

Un nuevo pacto pedagógico

La densidad del mercurio es de trece, o algo similar. 

Cristi está sentada a mi lado, estresada. 

-¿Quiere la fuerza? -pregunta. No sabe cuánto son ciento veinte pascales. 

Su manera de agarrar el lápiz es peculiar. Cierra el puño, lo abraza entre su pulgar y el medio ¿Será que eso desembocará en algún mal de muñeca? Conjeturo que sí. 

Ve al vacío. O no. Ve al aire, a la soledad.

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Lluvia seca

 Todos los días a las cinco y cincuenta de la tarde los árboles se  ponen de acuerdo para despedir a sus hojas.

martes, 16 de noviembre de 2021

La chica del parque I

 Nunca llego tarde al parque. Mi banca está siempre vacía. La limpio y me siento. Hoy no fue así. A la distancia se podía apreciar una silueta portadora de un rompevientos verde grisáceo. En cuanto me acerqué me di cuenta que no iba a poder sentarme. Seguí caminando y me senté en mi banca de repuesto. La volteé a ver. ¿Qué tenía de especial? ¿Era acaso su sencillez lo que me cautivó? ¿Su felicidad de poder estar sola con sus perros, sin preocuparse de nada? No lo sé. Empecé a leer, pero de vez en cuando levantaba la cabeza para voltearla a ver, para apreciar su aire. No sé si se dio cuenta, pero parte de mí desea que sí. 

Sus perros eran grandes, lo suficiente como para que la única alternativa sea ir caminando. ¿Me la volveré a encontrar? ¡Que así sea! pues soy incapaz de sacarla de mi cabeza.

lunes, 15 de noviembre de 2021

Autobuses "La Estrellita"

 I

Son largos (¿altos?) y llegan más allá de la rodilla. Se arrugan notoriamente en el tobillo.

¿Está acaso su talón en el tobillo?

Tal vez le queda grandes. Es un pie chico. 

 

II

Hoy sí son de su tamaño. La arruga se encuentra hasta arriba, en donde terminan, poco arriba de su tobillo. El resorte es débil, incapaz de sostener su propio peso.  

Quiero arreglarlo, ¿por qué? ¿es acaso un capricho perfeccionista? ¿o sólo quiero encontrar una excusa para entrar en contacto, para sentir cercanía? 


III


Hoy no hay calcetas. Sus pies se esconden debajo del asiento, anclados al piso. 

Hay unas hermosas flores amarillas sobre su regazo: un regalo. Las agarra. Estas empiezan a bailar, de un lado para otro, como si su alegría naciera del hecho de que se encuentran con ella. Si yo fuera una flor amarilla también estaría feliz. 

Llegamos. Agarra las flores y baja. Las presume. Se va en la distancia, sonriendo. 

Intervención 10/11

El sol desaparece e ilumina de manera monótona. Una chica contempla su alrededor, habla. Surge una voz robótica:

-¿Estás cansada?

-Sí, estoy bastante cansada -dice mientras sonríe y suspira (¿o acaso respira?)- Gracias por preguntar. 

 

Voltea hacia arriba. Una ardilla trepa el árbol contiguo a la banca.  

Árboles sinfónicos

 Es mucho más tarde de lo usual. El sol se pone y los perros regresan a sus casas. Camino bajo la fronda, apreciándola, viéndola. El suelo cruje: es temporada. 

¿Estoy tranquilo o vacío? No tengo tiempo para saberlo. Estoy ocupado escuchando la sinfonía de los árboles, materializada por silbidos y roces, ladridos y voces.